En la mañana de este miércoles se registró un incidente verbal entre el intendente de Corpus Christi, Carlos Vicente Riveros, y el jefe regional de la DNIT, Rodrigo Robles, a raíz de la incautación de una carga de tomate nacional ocurrida el día martes en la zona del Cruce Carumbey, departamento de Canindeyú.
14/01/26 – Katueté – Canindeyú
El conflicto se originó luego de que personal de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) incautara una camioneta cargada con aproximadamente 600 kilos de tomates, sobre la ruta PY03, y trasladara el producto hasta la base de la DNIT en Saltos del Guairá, bajo la presunción de contrabando.
Visiblemente molesto, el jefe comunal increpó al funcionario de la DNIT, cuestionando el procedimiento y el perjuicio causado a pequeños productores locales.
“¿Querés sobresalir por 30 cajas locas de tomate? ¿Por qué no preguntás? Nosotros para eso estamos en la municipalidad, es muy fácil averiguar de dónde viene el tomate. Le perjudicás a un pobre”, expresó Riveros a Robles, sin que este último pudiera dar explicaciones claras en ese momento sobre la incautación.
Por su parte, el conductor del vehículo, Rodrigo Velázquez, aseguró que la carga no es de contrabando, señalando que los tomates fueron cosechados en una chacra de la colonia San Juan, zona rural de Corpus Christi, y que tenían como destino la comercialización local.
Velázquez lamentó la incautación del producto, indicando que se trata de una producción nacional, fruto del trabajo de pequeños agricultores, y que este tipo de procedimientos afecta directamente a familias humildes que dependen de la venta diaria de sus cosechas.
El hecho generó reacciones y debate en la comunidad, donde productores y autoridades locales reclaman mayor criterio y coordinación en los controles, especialmente cuando se trata de productos nacionales, para evitar perjuicios innecesarios a los trabajadores del campo.
El caso sigue generando repercusiones y se aguarda una posición oficial de la DNIT sobre el procedimiento realizado.
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