La historia de Marta Aguayo, la joven que actuó con valentía para salvar la vida de la madre del presidente Santiago Peña, hoy genera indignación.
26/03/26 – Asunción – Paraguay

“Perdí mi empleo por salvar una vida”, expresó con dolor.
Marta trabajaba como moza cuando intervino rápidamente para asistir a la madre del mandatario, que se estaba atragantando en un restaurante. Su reacción evitó una tragedia
Sin embargo, lo que parecía un acto de heroísmo terminó de la peor manera.
Fue despedida.
Según su relato, la desvinculación fue sorpresiva: — La llamaron a la oficina
— Le hicieron firmar su salida
— La indemnizaron
— Pero nunca le explicaron el motivo
Marta sospecha que su despido está directamente relacionado con la repercusión mediática del caso.
Asegura que consultó previamente con sus jefes si podía hablar con la prensa y que recibió autorización.
👉 Incluso, sostiene que la propia empresa habría filtrado el video del momento en que salva a la mujer.
Antes del despido, ya percibía represalias: — Cambios bruscos de horario
— Dificultades para continuar sus estudios
Hoy enfrenta una situación crítica.
Además de perder su principal ingreso, Marta necesita dinero para cubrir los medicamentos de su padre, quien sufre problemas cardíacos. Ahora depende únicamente de su trabajo como paramédica.
De heroína a desempleada.
Un caso que abre un fuerte debate:
¿Se castiga en Paraguay a quien hace lo correcto?
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