Hermana María Auxiliadora, una vida consagrada a Dios

Durante una entrevista exclusiva concedida a nuestro medio, la Hermana María Auxiliadora, oriunda de la ciudad de Curuguaty, actualmente cumplimiento una misión religiosa en la Argentina, nos cuenta como dejó todo el mundo para acudir al llamado de Jesucristo.

La hermana María Auxiliadora contó emocionada su hermosa experiencia para tomar la decisión de seguir una vida consagrada a Dios a través de la congregación religiosa «Siervas de Jesús de la Caridad», fundada hace 150 años por una religiosa Española de nombre Santa María Josefa del Corazón de Jesús.

Recuerda que cuando se mudaron a la ciudad de Curuguaty, rápidamente se insertó en el grupo de coro de la parroquia San Isidro Labrador y el grupo juvenil Renacer, a pesar de que en ese entonces aún no estaba decidida a ser religiosa.

Pero fue a los 14 años de edad que ingresó en la congregación Siervas de Jesús que tenía su local en la ciudad de Pastoreo. Sin embargo, su padre Alberto Casco consideró que era muy niña aún para tomar una decisión tan importante como esa, por lo que tuvo que dejar la congregación y seguir sus estudios universitarios.

Pasaron tres años, ya cuando tenía 17 años, fue cuando volvió a escuchar el llamado del Señor, «y fue como ese choque eléctrico que te despierta» comentó. Reconoció que fue una fuerte lucha interna para tomar la decisión, dejando todo lo que tenia planificado hasta ese momento.

«Pero el Señor también tuvo sus medios, y una semana antes de inscribirme en la universidad, me llamó el padre de la parroquia y me dijo, mira va a ver un retiro y creí que era bueno que tu participaras, entonces dije, bueno padre, esto nada va a cambiar dije, porque yo ya tenía todo planificado que iba a estudiar y luego ver que pasaba con mi vida» expresó.

Y fue en dicho retiro espiritual que María Auxiliador escuchó la voz de Jesús diciéndole que la quería para esta misión. Inmediatamente después, volvió a la congregación Siervas de Jesús, para luego de seis meses integrarse directamente con las hermanas de Villa Lugano capital federal de Argentina.

La congregación Siervas de Jesús cuenta en la mencionada ciudad, con un dispensario, y la misión de las religiosas es asistir a las personas necesitadas especialmente a los adultos mayores, no solamente en el aspecto físico, sino llevando aliento, esperanza y acompañamiento al sector que casi siempre es olvidado de la sociedad.

«Ella desde chiquitita era muy diferente, le gustaba ir a la iglesia, a los 9 años ya hizo su primera comunión, ya sabía rezar el rosario, ya le enseñaba a las más grandes a rezar rosario en la capilla, y nos hacía rezar también a nosotros, era una niña muy diferente» recordó Doña Adolfina Cabrera madre de la Hermana María Auxiliadora.

Mientras, Don Alberto Casco, padre de la religiosa, señaló que muy temprano el ya se dio cuenta de lo que iba a pasar, y se siente contento por la elección que ha hecho por lo difícil que es la vida afuera.

Para finalizar la entrevista, la flamante Hermana María Auxiliadora, dedicó un consejo especial a los jóvenes, que no se dejen robar la esperanza, «Yo pienso que por falta de esperanzas, por falta de horizontes los jóvenes están esclavizados en estos ámbitos» refiriéndose a los vicios, pecados del mundo actual.

«Y nosotros como congregación también queremos ser un reto para los jóvenes de hoy en día, valientes, jóvenes hermosos de nuestro querido Paraguay a consagrar su vida, a apostar su vida por una cosa diferente verdad, por una causa grande que es el amor de Dios hacia el que sufre» refirió.

ENTREVISTA COMPLETA

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